Canto de mayos PDF Imprimir E-mail

Estamos a treinta
del Abril cumplido
mañana entra mayo,
mayo bienvenido.

Bienvenido Mayo
bienvenido seas
regando cañadas
montes y veredas.

Para retratarte
Divina Princesa
al Rey de los cielos
le pido licencia.

Corona de gracia
tiene vuestro pelo
adorno de gloria
Reina de los cielos.

Esas son tus cejas
son arcos del cielo
que el sol con sus rayos
no pudo romperlos.

Esos son tus ojos
con los que mirabas
a tu Hijo querido
que en el templo estaba.

Tus mejillas Reina
son las que besaba
tu Hijo querido
cuando te abrazaba.

Tu nariz es caño
por donde estilabas
el olor Divino
que en el aire estaba.

Con tu boca Reina
es la que besabas
a Jesús infante
Reina Soberana

Esos tus oídos
con los que escuchabas
de aquel Dios Divino
las siete palabras.

Esa es tu garganta
que la tapa el rostro
con piedras preciosas
también plata y oro.

Con tus brazos Reina
que tienes abiertos
el cielo y la tierra
abrazas a un tiempo.
 


Esos son tus pechos
los que alimentaban
a tu Hijo querido
que en el templo estaba.

Esa es tu cintura
tan fina y delgada
que entre cielo y tierra
no pueden pintarla.

Tu mano derecha
tan pura y bendita
que los males curas
y al ciego das vista.

En tu mano izquierda
tienes a Jesús
que fue al que azotaron
al pie de la cruz.

Esas tus rodillas
donde descansaba
tu Hijo querido
Madre soberana.

Tus pies pequeñitos
con los que buscabas
a tu Hijo querido
que en el templo estaba.

Ya están retratadas
todas tus facciones
bendice a esta aldea
con gracias y dones.

Díselo a tu Hijo
que estamos aquí
a cantarte el Mayo
el treinta de Abril.

Riéganos los campos
que es nuestro placer
y verás que fiesta
te vamos a hacer.

Ya verás que pronto
con mucha alegría
correrán las calles
de tu pedanía.

Antes de marchamos
humilde rogamos
que nos eches agua
te lo suplicamos