Los Mayos PDF Imprimir E-mail
Escrito por administrador   
Lunes, 30 de Abril de 2018 11:06
En el año 1999 se volvió a cantar el mayo a la puerta de la iglesia, una tradición perdida durante muchos años y que algunas familias conservaban en la memoria. Después de unos meses de investigación se recuperó el text y la música. Alberto Montesinos, de la Abuela Santa Ana hizo un gran trabajo y desde ese año cada 30 de abril se canta el mayo en El Salobral y a continuación se bailan manchegas y jotas. 
Estamos a treinta 
del Abril cumplido 
mañana entra Mayo 
mayo bienvenido. 
Bienvenido Mayo 
bienvenido seas 
regando cañadas 
montes y veredas.
Para retratarte 
divina Princesa 
al Rey de los cielos 
le pido licencia. 
Corona de gracia 
tiene vuestro pelo 
adorno de gloria
Reina de los cielos. 
Esas son tus cejas 
son arcos del cielo 
que el sol con 
sus rayos 
no pudo romperlos. 
Esos son tus ojos 
con los que mirabas 
a tu Hijo querido 
que en el templo estaba. 
Tus mejillas Reina 
son las que besaba 
tu Hijo querido 
cuando te abrazaba. 
Tu nariz es caño 
por donde estilabas 
el olor Divino 
que en el aire estaba. 
Con tu boca Reina 
es la que besabas 
a Jesús infante 
Reina Soberana 
Esos tus oídos 
con los que escuchabas 
de aquel Dios Divino 
las siete palabras. 
Esa es tu garganta 
que la tapa el rostro 
con piedras preciosas 
también plata y oro. 
Con tus brazos Reina 
que tienes abiertos 
el cielo y la tierra 
abrazas a un tiempo. 
 
Esos son tus pechos 
los que alimentaban 
a tu Hijo querido 
que en el templo estaba. 
Esa es tu cintura 
tan fina y delgada 
que entre cielo y tierra 
no pueden pintarla. 
Tu mano derecha 
tan pura y bendita 
que los males curas
 
y al ciego das vista.
En tu mano izquierda 
tienes a Jesús 
que fue
 al que azotaron 
al pie de la cruz. 
Esas tus rodillas 
donde descansaba 
tu Hijo querido 
Madre soberana. 
Tus pies pequeñitos 
con los que buscabas 
a tu Hijo querido 
que en el templo estaba. 
Ya están retratadas 
todas tus facciones 
bendice a esta aldea 
con gracias y dones. 
Díselo a tu Hijo 
que estamos aquí 
a cantarte el Mayo 
el treinta de Abril. 
Riéganos los campos 
que es nuestro placer 
y verás que fiesta 
te vamos a hacer. 
Ya verás que pronto 
con mucha alegría 
correrán las calles 
de tu pedanía. 
Antes de marchamos 
humilde rogamos 
que nos eches agua 
te lo suplicamos 

El Salobral 30 de Abril 1999